1 de enero de 2013

ACTUALIDAD: PUNTOS A DEBATIR


Ha llegado hasta nuestra dirección virtual el siguiente texto. Consideramos que hace precisiones valiosas y útiles al debate por el reconocimiento de la situación actual, sin el cual carecemos en el Perú de un itinerario. Por eso, ponemos a disposición de nuestros lectores su contenido. (Redacción)

En el mundo vivimos una situación convulsa, de situación revolucionaria, en la que se enfrentan por un lado las clases explotadoras, cuyo sistema capitalista está en crisis, la que hacen recaer sobre las espaldas del pueblo y por el otro, como respuesta, las masivas luchas populares, en defensa de sus derechos fundamentales, tal como vemos en las grandes movilizaciones de los pueblos de España, Francia, Portugal, Grecia, en Europa, EE.UU., etc., de igual manera en Asia, como por ejemplo en la India con lucha armada, África y América Latina.
En el Perú como parte de ella, vemos también cómo nuestro pueblo, combate y lucha como todos los pueblos del mundo, en defensa y ampliación de sus derechos fundamentales, contra la política de acumulación originaria de capital, que aplica y desarrolla este Estado y gobierno reaccionario de Ollanta Humala, luchas que van preparando el camino de la futura transformación, ahí están las luchas de los pueblos de Espinar, Cajamarca, contra las mineras explotadoras, las luchas de casi todos los sectores de trabajadores, como construcción civil, los médicos, los trabajadores de salud, INPE, judiciales, de los trabajadores en la Educación, etc. Levantando las banderas de aumento general de sueldos y salarios, mejores condiciones de trabajo, respeto a las 8 horas de trabajo, esto es contra la política de privatización y negación de conquistas, reivindicaciones, derechos y libertades políticas y sindicales, conquistadas con arduas luchas, en concreto luchas contra el neoliberalismo y la acumulación originaria de capital.
Por ello, para poder organizar y desarrollar las luchas del pueblo, en contra de la política del Estado y gobierno reaccionario de Ollanta Humala, de privatizar e imponer el sistema de contrataciones, para así arrebatarnos los derechos conquistados, es necesario tener en cuenta cuál es la situación política en que estamos viviendo, esto es, necesitamos ver cómo se está dando la lucha de clases, en el mundo y en el país, para así determinar con claridad, quiénes son nuestros enemigos para combatirlos y quiénes nuestros amigos, con los cuales, debemos aplicar firmemente la política de frente único y de convergencias, unirnos en torno a los principios clasistas, un programa y pliego común y unitario que nos lleve a consolidar y fortalecer la unidad del pueblo para combatir la política reaccionaria que aplica este Estado y el gobierno de turno contra el pueblo.
Está totalmente claro y aceptado por todos, que hoy el sistema capitalista está atravesando la más grande y grave crisis general, que ha reventado en el propio seno de la superpotencia hegemónica mundial, el imperialismo yanqui, crisis que hasta hoy no pueden resolver, estando lejos de solucionarse, agudizando sus contradicciones interimperialistas por el nuevo reparto del mercado mundial, que como todos sabemos esto lo resuelven, dentro de sus entrañas guerreristas, a través de una guerra mundial como lo hicieron en la primera y segunda guerra mundial; teniendo presente que ésta nueva no será igual ni tendrá las mismas características de la 1era y 2da, sino que tendrá sus propias especificaciones y se desarrollará regionalmente, tal como se viene vislumbrando, con el problema de Irán e Irak, guerras de agresión que hoy apunta también contra Siria por el control del petróleo, en la que están involucrados los intereses de rapiña de EE.UU, principalmente, Rusia y China que contienden por el dominio mundial, sin obviar ni dejar de lado a los demás imperialismos que contienden en otras zonas. Siendo por tanto el imperialismo yanqui el enemigo principal de los pueblos del mundo, al cual debemos combatir, aplastando a su vez las tesis, de los que ayer sostuvieron la multipolaridad, a la cual desenmascaramos y arrasamos oportunamente y que hoy nuevamente tratan de vendernos la “existencia de bipolaridad en ciernes”, que en el fondo es ocultar al enemigo principal y por tanto es capitular ante el imperialismo yanqui, por su pesimismo, al considerarlo poderoso, cuestionando que el imperialismo es un tigre de papel y más aún, que hoy éste ha entrado en su largo proceso de destrucción y que estamos viviendo en la era de la revolución proletaria mundial de los 50 a 100 cien años en los cuales el imperialismo será barrido de las faz de la tierra y entraremos a la sociedad de la armonía y la libertad.
Crisis que hacen recaer sobre las espaldas de la clase y el pueblo, arrebatándoles derechos conquistados, por lo que las masas responden, con sus luchas masivas políticas, en defensa y ampliación de los derechos conculcados, como se ve en toda Europa, Asia, África y América Latina, las que se ven limitadas de unirse por falta de una dirección proletaria, por cuanto sus vanguardias han abandonado la ideología, por lo que como tarea urgente queda la necesidad de poner como mando la ideología del proletariado en el mundo; ideología invicta e inmarcesible, nunca derrotada, menos en crisis. En conclusión queda claro que en el mundo el imperialismo yanqui es el enemigo principal de los pueblos del mundo y por tanto debemos apoyar toda lucha de los pueblo por sus derechos fundamentales y contra la opresión y dominación imperialista. “Proletarios y pueblos del mundo, uníos” En nuestro país, hoy capitalista, sometido al imperialismo principalmente yanqui, con rezagos feudales, que se desenvuelve en medio de esa crisis capitalista mundial, desde hace más de 20 años se viene aplicando, por el Estado y sus gobiernos de turno, una política neoliberal y de globalización, hoy concretado en la política de nueva acumulación originaria de capital, el gobierno reaccionario de Ollanta, fiel sirviente del imperialismo yanqui y de la gran burguesía, viene desenvolviendo en concordancia con el plan de nueva acumulación originaria de capital, toda una política de explotación y opresión de la clase y el pueblo, centrando en lo económico, en lo extractivo y primaria de exportación y de gran concentración de tierras, para la explotación capitalista y así mismo desarrolla una política de privatización y negación de los derechos fundamentales, para favorecer el desarrollo del gran capital al servicio del imperialismo Queda claro entonces, que el gobierno actual que encabeza Ollanta Humala es reaccionario y contrario a los intereses del pueblo, frente al cual no podemos esperar nada bueno ni abrigar ilusiones ni esperanzas, ya que su esencia de clase es tal: reiteramos: es representante de la gran burguesía. Por tanto debemos combatir y desenmascarar las posiciones erróneas que plantearon: “votar por Ollanta: En la segunda vuelta la cuestión era definir, quién en las circunstancias actuales generaba mejores posibilidades para que el pueblo defienda sus intereses y desarrolle su lucha”, cuyo fondo es hacer creer que Ollanta es “de izquierda”, “progresista” o cualquier otra sandez, sino veamos qué nos dice la realidad, los hechos que son único criterio de verdad: a más de un año de su gobierno ¿Qué mejores condiciones ha generado?, NINGUNA, más aún, está desatando toda una persecución política y de criminalización de las luchas populares, como lo ha hecho con las luchas de los pueblos de Espinar, Cajamarca, la lucha del CONARE-SUTEP, de los médicos, enfermeras, mercado mayorista de La Parada, y otros sectores, teniendo ya en su haber más de 30 asesinatos y más de 100 prisioneros, negándose a atender las justas demandas del pueblo que lucha política y masivamente en defensa de sus derechos fundamentales, (Derechos al trabajo, a jornada de 8 horas, mejores condiciones de trabajo, estabilidad laboral, aumento general de sueldos y salarios, etc.). A esto lo llaman mejores condiciones para la lucha del pueblo, en el fondo el llamado a votar por Ollanta en la contienda electoral de la segunda vuelta contra Keiko, es la tesis del mal menor y ponerse a la cola de la gran burguesía, sembrando falsas ilusiones y capitular ante ella; que combatimos oportunamente, por cuanto esa disyuntiva no es clasista, ya que ambos son representantes de la gran burguesía.
Esas posiciones erróneas que venimos combatiendo no quedan ahí, sino persistiendo en ellas para tratar de “justificar” y “argumentar”, salen planteando el llamado “Gran giro: Apoyo a la derecha” Más claro no puede estar, ¿De dónde giró?, antes era entonces ¿de izquierda o progresista y/o de centro?; entonces conciben que Ollanta era de izquierda o por lo menos progresista y con ese llamado gran giro recién se ha transformado en derecha, he ahí la razón de fondo por la cual llamaron a votar por él, por eso mismo nos hablan de los llamados retrocesos y de los “pasos gubernamentales positivos” (ver Amnistía General febrero 2012 Pág. 8), en los cuales consideran como pasos positivos la ley de acuerdo previo, “el aumento de S/. 750.00, la abolición del CAS (¿cuándo lo abolieron?  Movimiento fantástico de sus cabezas) y la reciente aprobación del gasoducto para el Sur.” ¿Cómo es posible que sabiendo que el carácter del gobierno actual es reaccionario, sabiendo su naturaleza de tal, podamos encontrar pasos positivos en él?, en el fondo se niegan tozudamente a definirlo como tal y simplemente dentro de la generalidad lo llaman de derecha, el problema de fondo es que guardan esperanzas y pretenden sembrar ilusiones en las masas, para así adormecer sus conciencias y oponerse a sus luchas, generándole a este gobierno mejores condiciones para que se mantenga en el poder y continúe expoliando y oprimiendo a la clase y al pueblo.
Es por ello que se niegan a tipificar al gobierno de Ollanta como reaccionario y simplemente los llaman de derecha, tratando de ocultar lo inocultable, que Ollanta está al servicio de la gran burguesía y del imperialismo principalmente yanqui, tras el cuento de que “hay que ser dialéctico y ver las contradicciones también en el seno de la reacción”, lo
cierto es que debemos analizar las contradicciones entre el enemigo, y es para aprovecharlas, agudizarlas y nosotros poder avanzar más, aún más, debemos ver que sus contradicciones son pasajeras y en puntos concretos, pero su colusión, es lo principal, por cuanto se basa en su plan político y económico de liberalismo y globalización y de acumulación originaria de capital y por ende en su necesidad de oprimir y expoliar al pueblo con una mayor plusvalía y someterlo a sangre y fuego, esta es su unidad y en torno a ello se juntan, ver ello es ser dialéctico y no de la forma como la posición errónea lo ve.
Es más, al tipificar a Ollanta como simplemente derecha, para justificar ello, ahora nos quieren dorar la píldora y esa derecha oportunista hoy afirma que “el gobierno (refiriéndose por cierto a Ollanta) viene aplicando la política de nueva acumulación originaria presionado por la ultraderecha” ¡qué gran descubrimiento! Por cierto derechista, ¿Ollanta secuestrado por la derecha?; lo que quieren hacer ver es que Ollanta es derecha progresista, olvidando que hace muchos siglos atrás la burguesía ha dejado de ser revolucionaria ya que estamos viviendo la era de la revolución proletaria mundial y que sólo el proletariado es la única clase revolucionaria y capaz de llevarnos a la sociedad de la gran armonía y libertad.
Por otro lado cuando dicen Ollanta derecha y PPK, Keiko ultraderecha, preguntamos, quién o quiénes están preparando y dando las leyes para oprimir más al pueblo y la leyes de persecución política como los proyectos de Ley del negacionismo, la de conspiración, la del seguimiento y la ley del financiamiento que ya la dieron? No son acaso propuesta del ejecutivo de éste gobierno, entonces quien es ultraderecha que no hace caso a los consejos que le da la ultraderecha de PPK y otros?
Vemos claramente que la diferenciación de derecha y ultraderecha cae por su propio peso, y lo correcto es tipificarlo como tal: como Gobierno reaccionario y así no tendrán cabida los que pretenden sembrar ilusiones y expectativas en este gobierno.
Hacemos un llamamiento a todo el pueblo a persistir en la lucha contra el imperialismo principalmente norteamericano, el gobierno reaccionario de Ollanta y contra las posiciones erróneas desenmascarándolas y aplastándolas e imponiendo las posiciones clasistas que nos lleven a cohesionar, reafirmándonos en ellas para desarrollar las luchas masivas de la clase y el pueblo en nuestro país, sirviendo a las luchas de los pueblos del mundo.
C.E. “JOSE CARLOS MARIATEGUI”

1 comentario:

Anónimo dijo...

El miedo a que la represion contra los comunistas los alcance sempre hizo retroceder a los mas debiles, hoy pretenden "argumentar" ese miedo con una critica rastrera, son generales despues de la batalla, y se pitan de mas radicales que los que estan en la lucha, tipico de los infiltrados, y no es que lo sean pero a ese nivel estan. Dicen "hacemos un lamamiento al pueblo a persistir en la lucha", pero no habla de la vanguardia ni de quien debe dirigir esa lucha, puro anarquismo, como si el mero hecho de luchar por sus tierras en caso de conga por ejem, o contra una ley en caso del magisterio, seria suficiente para terminar con "el imperialismo, principalmente norteamericano, el gobierno reaccionario de Ollanta y contra las posiciones erróneas".